"Costos ocultos de la Tecnología"
profesora: Yesenia Alvarez Mercado
En este sentido, una gestión deficitaria no sólo tiene que ver con la situación financiera de una empresa, sino también con el funcionamiento óptimo de sus servicios. Es aquí donde adquieren relevancia los llamados costos ocultos. Este concepto se refiere a aquellos gastos que las compañías realizan de forma innecesaria, o bien, sin tomar conciencia de la existencia de los mismos, ya sea porque se llevan a cabo por fuera de la operación de la empresa o porque se cuentan como costos de un proceso que los gerentes consideran eficiente.
Esta realidad suele presentarse cuando los gerentes se han acostumbrado a ciertas metodologías de trabajo anacrónicas, que a la larga no les permiten ver que continuar en esta línea les está haciendo perder valioso tiempo y dinero. El profesionalismo de un socio estratégico que pueda ocuparse de brindar índices de falla, indicadores de gestión, logística, monitoreo de procesos, contratación y capacitación de técnicos, permite no sólo mejorar los niveles de eficiencia, sino también contar con un soporte y seguridad para avanzar en las operaciones, y, consecuentemente, con una detección de esa filtración de dinero que de otra manera no podría verse.
En el caso particular de empresas con requerimientos informáticos descentralizados o distribuidos en sucursales, hay cuatro factores que conducen a que las tareas desarrolladas sobre un dispositivo se demoren y generen ineficiencia: obsolescencia tecnológica; infraestructura no certificada, diseño de red que no contempla las particularidades de los servicios que corren sobre la misma; problemas de conectividad y ancho de banda contratado.
Si consideramos que se llevaran a cabo unas diez tareas menores por hora, estamos hablando de cinco horas mensuales perdidas por esta causa, lo que es igual a 60 horas por año. Cuando se trata de costos ocultos, no se puede dejar ninguna operación librada al azar. Es fundamental el cambio de visión y la adaptabilidad a una época en que la tecnología es el puntal de la evolución empresarial. Entra en juego no sólo el prestigio de la compañía, sino también la supervivencia mediante la competitividad y el profesionalismo.